Celebrando el PODER de la amistad

José Bravo y Curro Cañete

José Bravo y Curro Cañete

Esta mañana, muy temprano, vino un hombre cuadrado como un armario ropero a mi casa. Se llevó una mesa que he vendido en Wallapop. Observarle era admirarle: desmontaba la mesa con una facilidad y concentración… entre los dones que Dios me ha dado no está el de montar muebles o desmontarlos. Pero la vida suele ponerme delante lo que necesito. Cuando el pasado verano tuve que montar el ventilador del techo, días antes, el chico del Carrefour me dijo que estaba haciendo sus pinitos con la electricidad y que necesitaba hacer prácticas. Le contraté y vino a mi casa y lo montó. Ahora necesito poner unas cortinas nuevas que he comprado y, ¿qué creéis que me ha dicho el comprador de la mesa esta mañana cuando le he preguntado a qué se dedicaba? “Soy montador, ahora voy a Toledo a montar un montón de muebles”, me ha dicho. “¿Y también cuelgas cortinas?”. “Por supuesto que sí”.
Hoy he tenido sesiones por la mañana y luego mi amigo José BM, con quien salgo en esta foto de hace un par de horas, me ha llevado a comprar la nueva mesa (el que quiera la historia completa de la mesa que vaya a mi Facebook). Quienes lleváis con pareja mucho tiempo se os ha olvidado lo que supone tener una ayuda constante en vuestra vida. Cuando mi hermana necesita ayuda, le lleva su marido a Ikea, por supuesto, pero también cuando está en el paddle y se le ha olvidado comprar una caja de leche se lo dice y él la trae, y al revés. Quienes no tenemos pareja ni a la familia cerca (padres y hermanos) a veces nos las vemos y deseamos con cualquier cosa como podría ser subir un mueble por unas escaleras. La parte buena es que yo he aprendido, a base de mucho trabajo, a ser feliz sin pareja y cuando uno se siente pleno sin media naranja que complete los vacíos de la existencia, uno se siente más fuerte. Y uno sabe que cuando llegue la pareja no será desde la necesidad o la desesperación, como sucede a veces, sino desde el ABRIRSE a la posibilidad de elevar la experiencia propia a niveles de AMOR aún más gratificantes. Quienes no tenemos pareja ni familia cerca a veces dependemos un poquito, eso sí, de la bondad de los amigos. Y los buenos amigos suelen ser muy pocos. No hay tantos amigos a los que uno pueda pedirle que le ayude a traer un mueble a casa y… ¡a montarlo! Por eso le agradezco tanto a Jose su gran ayuda, que hoy ha superado todas las expectativas por otras razones que no es necesario explicar aquí. Por eso y mil cosas más valoro tanto una amistad que espero que dure toda la vida. Antes de vernos le mandé hoy un audio muy solemne en el que he hecho una promesa de solo pedirle esa ayuda a lo largo del 2018. Para que os hagáis una idea de lo grande que es, aquí su respuesta: “Puedes pedirme 2018- 2019.,.. todos los favores que tu necesitas porque te lo mereces por ser un amigo tan maravilloso”. Hoy le he invitado a comer, eso sí, en uno de nuestros sitios favoritos de Madrid. Hemos celebrando EL PODER DE LA AMISTAD y también la llegada de 2018, un año que viene cargado de BELLEZA, AMOR y MILAGROS. En realidad estamos celebrando, una vez más y cada vez que podemos, lo MARAVILLOSA que es la vida. Aquí y ahora. Gracias gracias gracias