Entrevista a Odile Fernández: “El cáncer me enseñó a vivir sin miedo”

El ejemplo de Odile Fernández resulta esperanzador: sobrevivió dos cánceres cuando tal cosa parecía poco posible a ojos de la medicina convencional. Pero cuando le dieron la noticia del cáncer de ovario con metástasis ella, que es doctora, decidió ir más allá de lo que había aprendido en la facultad, cambió su alimentación por completo y apostó por una vida sana, con ejercicio y cargada de emociones positivas. “Ya estoy curada”, le decía ella a su oncólogo, que sonreía y que acabó, con el informe médico en la mano, por darle la razón: “Sí, estás curada, y eres un milagro”.

Odile Fernández conversa con Curro Cañete en un momento de la entrevista.

Más tarde un segundo oncólogo también le dijo que era un milagro: tuvo un segundo hijo cuando le habían dicho que lo de tener más hijos ya casi no era una posibilidad, y encima lo tuvo en casa, como ella siempre había soñado. Por eso, Odile Fernández, doctora que está entregando buena parte de su vida a que los demás tomen conciencia de la importancia de la alimentación en la prevención de enfermedades (¡y en la curación!), cree que los sueños se cumplen y que no hay techo para la felicidad. “Cree en tus sueños y tus sueños se cumplirán”, dice tranquilamente, con esa sonrisa tranquila y casi permanente que se dibuja en su rostro.

SIN MIEDO A NADA.

Entrevisté a esta maravillosa mujer con mucho ardor y muchas ganas, y disfruté mucho conversando con ella: habla pausado y de un modo tranquilo y con una confianza muy grande en el ser humano y en su potencial. Transmite paz. Y su nuevo libro, Recetas para vivir con salud (Planeta), es una biblia para los que queremos empezar a cuidarnos desde hoy mismo, desde el presente, que es lo único que tenemos.

1. ¿Crees que los que no cuidan su alimentación es porque no saben lo importante que es?

Ése es uno de los principales motivos. Mucha gente no tiene la información. Por otra parte, también es cierto que a veces resulta más cómodo comer insano: es tan fácil y tan barato comer mal… Pero sí, una de las razones principales es que la gente aún no es consciente de que lo que come influye en las enfermedades que puede generar en un futuro. Y una vez que tienes la enfermedad la gente tampoco es consciente de cómo influye lo que comes en tu enfermedad, en tu mejoría o no, en tu calidad de vida y en el devenir de la enfermedad. Por eso cuando yo tuve mi enfermedad y empecé a descubrir toda la relación cáncer-alimentación-estilo de vida me propuse, como médico, divulgarlo todo lo que pudiera, ayudar a la gente a cambiar su estilo de vida para que la gente disminuyera los riesgos no solo de padecer cáncer sino de la mayoría de las enfermedades crónicas.

2. ¿Ese es tu propósito de vida?

Sí, ese es mi ikigai, jaja, esa razón por la que levantarte cada mañana… Bueno, yo estudié Medicina por vocación, me gustaba ayudar, quería sentir que yo pongo mi granito de arena en la vida de otras personas, pero ahora creo que puedo ayudar de una manera que me gusta más, dándole a las personas esa información, y que luego ellos decidan qué quieren hacer. Es diferente a la actitud paternalista de muchos médicos de “te doy el ibuprofeno y no me preguntes por qué te lo he mandado”.

3. ¿Cuál es el propósito de este libro que ahora publicas?

Llegar a cuanta más gente mejor. Son recetas para vivir con salud, no solo centradas en el cáncer como mis libros anteriores, sino para enseñarnos a nutrirnos de la manera adecuada, para prevenir enfermedades mentales como pueden ser la depresión, la ansiedad, para dormir mejor, para que nos sintamos bien emocionalmente, y por supuesto para prevenir el cáncer. Hago una actualización de las últimas publicaciones. De hecho, ya, hasta la Sociedad Española de Oncología Médica reconoce que la mayoría de los cánceres se pueden prevenir con una buena alimentación…

4. Ya no son fantasías pseudocientíficas de unos cuantos, es que, por lo que me dices, lo están reconociendo a nivel oficial.

Exacto. La Sociedad Española de Oncología Médica nos dice que el cuarenta por ciento de los cánceres se pueden prevenir, que es lo que yo llevo contando desde hace siete años.

5. En el libro hay recetas de chef de renombre como Carme Ruscalleda, Ferran Adriá, Martín Berasategui, Carlos Arguiñano, Paco Roncero y muchos más. ¿Son fáciles las recetas? Porque con tantos chef de renombre no sé yo…

No solo tenemos chefs michelín sino también chefs healthy que a lo mejor no son tan conocidos por sus restaurantes pero que están trabajando desde hace años con una apuesta clara por la alimentación saludable. Las recetas son como los chef, muy variadas, hay algunas muy sencillas y fáciles de hacer, que en cinco minutos están listas, y otras más sofisticadas. La idea es que la alta cocina, la cocina saludable, llegue a todo el mundo. Si quieres sorprender a un invitado con una receta más sofisticada, la tienes, pero si quieres hacer un desayuno sano para toda la familia, también lo tienes.

6. Muchos chef famosos saben mucho de cocina y hacen platos muy ricos pero no siempre tienen tan en cuenta que cada plato sea saludable, ¿cómo has hecho para asegurarte que todo fuera saludable?

Lo primero que hicimos al contactar con ellos era explicarles que era un libro solidario para apoyar a las personas con cáncer. Les dijimos: queremos que nos hagáis tres recetas que sean saludables, lo que significa que tienen que cumplir estos criterios: basadas en el mundo vegetal (frutas, hortalizas, semillas, frutos secos, legumbres), sin azúcar, sin lácteos, sin fritura, sin harinas refinadas… Algunos nos reconocieron que para ellos era un reto, jeje, y otros no tuvieron problema.

7. Es más que un libro de recetas.

Son recetas teóricas y prácticas. He intentado hablar de la importancia de la calma, de la paz, para encontrarte bien y vivir más, la importancia del ejercicio físico, de no tabaco, no alcohol… apostamos por un estilo de vida para vivir con salud, la base es la alimentación.

8. ¿Por qué es mejor comprar ecológico?

Por varios motivos: en primer lugar por el impacto medioambiental. Y sabemos que contienen más antioxidantes, más fitoquímicos, menos metales pesados, más vitaminas, y por supuesto menos restos de pesticidas. Algunos pesticidas se ha demostrado que pueden alterar nuestras hormonas y crearnos problemas de desarrollo, además de que se han relacionado con más cáncer de mama entre otras cosas. Entonces, con los alimentos ecológicos hay menos restos de pesticidas y más de esas sustancias que tienen los alimentos con beneficios sobre nuestra salud. Entonces, por el bien de nuestra salud y del medio ambiente, conviene siempre que se pueda comprar ecológico.

9. ¿Crees que un cambio de alimentación puede transformar una vida?

Por supuesto. Lo creo y lo veo en mi día a día. No solo a personas que tengan cáncer sino a cualquier persona sana cuando hace ese cambio de alimentación a una dieta basada en plantas, que cocina en casa, que huye del precocinado, del azúcar. Lo primero que notas es que tiene más vitalidad, más energía y se siente con más alegría, por las mañanas se levanta con ganas de comerse el mundo y no se levanta apático. Eso es un cambio que se nota muy rápido. En el libro cuento algún estudio en el que se ha probado eso, concretamente cito un estudio muy simple que consistía en eliminar la carne durante dos semanas, solo la carne. Una dieta sin carne mejoró en solo dos semanas el estado de ánimo de todos los que participaron. Y otro estudio de los que menciono en el libro es una empresa americana que hizo dos grupos con sus trabajadores: a uno se les dejó la dieta normal, de estilo americano, y a otro grupo se le puso una dieta vegana. Se les siguió en el tiempo. Tras varios meses se vio que el grupo vegano era más saludable, se sentían mejor, más energía y había mejorado sobre todo su colesterol, su perfil de glucosa y su rendimiento laboral. Así que a los empresarios les interesaría que sus empleados comieran sano, jeje.

Aprendiendo

10. La carne de pollo y de pavo, ¿también puede afectar a nuestro emocional?

Sí, si se abusa de ella. Sabemos que la carne es inflamatoria, cuando hay inflamación crónica hay más depresión, hay más cáncer, entonces deberíamos reducirla al máximo.

11. Mejor comer pescado, entonces.

Sí. El problema que tiene el pescado, sobre todo el grande, es que puede estar más contaminado por metales pesados. ¿Por qué el grande? Porque el grande se come al pequeño y vamos bajando en la escala. Los más contaminados somos nosotros que nos comemos a todos los animales. Los metales pesados se van acumulando en la grasa, en la carne del pescado, y luego tú te los comes. Entonces es mejor comer pescados pequeños como el boquerón, la sardina, la caballa. De hecho, a los niños pequeños menores de 3 años y a las embarazadas se recomienda que no coman pescados grandes porque puede afectar a su desarrollo.

12. El salmón es muy bueno para la salud pero, ¿se considera de los grandes?

El salmón no es tan grande. Estamos hablando de evitar el atún rojo, el emperador… El salmón podrías pero mejor del mar, que no sea de piscifactoría.

13. Si echamos la vista atrás, ¿a ti te llegó a decir el oncólogo que la curación de tu cáncer era un milagro?

Sí, yo tengo dos oncólogos y uno de ellos, cuando fui a la revisión después de terminar la quimio, cuando comprobó que todo estaba bien, después de felicitarme, me dijo: “Eres un milagro”. Y yo siempre digo: “Soy un milagro, pero un milagro trabajado”. Me dijo eso porque se suponía que mi quimio era paliativa, para intentar alargar la vida. Estadísticamente yo ya debería de estar criando malvas desde hace siete años. Y siempre que voy a verle me sigue diciendo que soy un milagro, porque como luego tuve hijos y también se esperaba que la quimio me hubiera producido una infertilidad que no se produjo… Cuando me quedé embarazada fue otro un milagro, y luego cuando aparecí en la revisión con el niño me preguntó: “¿El parto qué tal?” y le dije; “Muy bien, en mi casa”, y me dijo, no dejas de sorprenderme. Una de las cosas que me ha enseñado el cáncer es que no existe el techo, que tu límite lo pones tú, que si crees en tu sueños estos se hacen realidad.

Odile Fernández, en el Hotel de las Letras de Madrid, el día de la entrevista. Foto de © Curro Cañete

14. ¿Qué quieres decir exactamente con que no existe el techo?

Que podemos soñar hasta el infinito y más allá.

15. Me ha gustado eso que has dicho: los milagros hay que trabajárselos. Estoy de acuerdo: la magia no existe sin trabajo.

La magia hay que currársela. Nada sucede por casualidad. De hecho, en el budismo se dice que hay que crear las causas y condiciones necesarias para que las cosas se produzcan.

16. Cuando los médicos observan casos como el tuyo y se dan cuenta de lo increíble que fue tu curación, ¿no dicen, “ostras, esto hay que investigarlo más, esto hay que tomarlo en serio para ver qué es lo que ha pasado aquí”?

Yo creo que por suerte cada vez son más los médicos, los oncólogos y sobre todo los médicos de familia que empiezan a ser conscientes de esta relación del cáncer con la alimentación, las emociones y el estilo de vida. El problema es que en las facultades, cuando tú estás estudiando Medicina, de esto no nos hablan. Los médicos de familia tenemos una mente más abierta porque somos de mesa de camilla y estamos acostumbrados a ver cómo a tu diabético cuando llegan los turrones les sube el azúcar, estás acostumbrado a ver que tu hipertenso, si discute con su pareja, se le dispara la tensión arterial. Nosotros tenemos una mente más abierta, vemos que después de un divorcio, de una muerte, vienen más problemas de salud… entonces cuando te cuentan una curación de cáncer y con evidencia científica, un médico de familia dice: “Ostras, pues es verdad, si le funciona al diabético, al hipertenso y al enfermo cardíaco, ¿por qué no va a funcionar al oncológico?” Lo que pasa es que los médicos especialistas la onda les llega más tarde.

17. ¿Tú no has tenido miedo de ser juzgada por la comunidad médica?, ¿no te preocupó el qué dirán?

El cáncer me enseñó a vivir sin miedo. Después de lo que he pasado con la enfermedad y con ese diagnóstico, ¿tú crees que me va a dar miedo o me va a importar que alguien diga si lo que yo digo sirve o no sirve? Además, todo lo que cuento siempre lo argumento con información científica, por eso mis libros siempre llevan bibliografía y referencias. Yo no he inventado nada, solo divulgo lo que otros científicos investigan en su día a día. Intento estar al día de todo lo que se publica para hacerlo llegar a la población de forma que puedan entenderlo. Yo sé que esto ayuda a muchas personas, sé que dar esta información sirve a muchas personas y no puedes imaginar lo bonito que es el feedback . Cuando la gente me dice: “gracias por o que me has ayudado”, “Gracias por haberme dado esperanza”, “gracias porque me has quitado el miedo”. Eso compensa cualquier crítica.

18. ¿Cómo de importante crees tú que es tratar de mantener un estado emocional positivo?¿Cómo es de importante son las emociones?

Todavía no somos conscientes de que las emociones influyen en las enfermedades. Los médicos de familia lo vemos, porque por ejemplo vemos que a veces cuando muere un familiar aparece la dermatitis, se cae el pelo, hay más resfriados, más gripe… Cuento en el libro un estudio basado en un experimento de personas en teoría sanas que se dividieron en dos grupos, uno con emociones negativas que predominaban, la ira, la rabia, el miedo, el desánimo, y otro grupo con emociones más positivas, que estaban más alegres. A los dos grupos se le inoculó el virus del resfriado en gotitas. El grupo con las emociones negativas se resfriaron la mayoría y el de las emociones positivas la mayoría siguieron sanos, es decir, aunque se expusieron al virus no desarrollaron la enfermedad. Sabemos que según sean nuestras emociones el sistema inmune te protege más o menos, va a haber más o menos inflamación, y las catecolaminas, esas moléculas que producen las suprarenales cuando estás estresado, produce inflamación e inmunodepresión. Por tanto, desde el punto de vista fisiológico, podemos entender que el estrés crónico, las emociones mal controladas, influyen en las enfermedades, y eso no lo podemos negar. Por eso deberíamos de aprender a calmarnos, a serenarnos….

19. Si alguien que tiene una enfermedad sería bueno que gestionara bien sus emociones…

Sí, pero ojo, porque eso puede crear una sobrecarga emocional al enfermo. Si te dicen: “Si tienes miedo o te deprimes, vas a empeorar”, eso puede generar más miedo. Por eso es importante una atención multidisciplinar, con psicólogos, con profesores de yoga, de meditación, en las unidades de oncología. Lo ideal sería que tratáramos la enfermedad como se hace en EEUU en la Anderson de Houston por ejemplo, que además de tener tu oncólogo que te prescribe tu tratamiento tienes un profesor de meditación, haces yoga, masajes, psicoterapia individual y en grupo. Eso va a hacer que la carga emocional del enfermo disminuya, que se encuentre mejor, y si se encuentra mejor voy a abordar mejor la enfermedad.

20. ¿Crees que nada está perdido, que todo puede cambiar en un segundo?

Sí, pero también creo en que nada pasa por casualidad. Nosotros creamos las condiciones necesarias para que las cosas ocurran y también creo que todo cambia instante a instante. En el budismo se habla del principio de impermanencia, que todo está en constante cambio, y era algo que yo me repetía mucho durante mi cáncer: “Mis células han mutado, han cambiado”. Esas mismas células pueden cambiar porque todo cambia instante a instante, y no es lo mismo el instante de ahora que el segundo siguiente.

21. El hecho de que pensaras que tus células estaban cambiando, ¿podía influir en que las células cambiaran?

Pues no lo sé, pero yo me lo creía, ja, ja. Por si acaso.

22. Además, la consecuencia de esa actitud era que tú te sentías mejor, ¿no? Hasta el médico más escéptico suele decir que la actitud del enfermo es importante y va a influir en su curación, ¿no?

Exacto, hasta el médico más escéptico sabe que la actitud positiva importa mucho. Por eso al enfermo cardíaco cualquier médico le aconseja que esté contento, que no se estrese, que esté tranquilo… Estamos empezando a descubrir muchas cosas, y sabemos que la comida influye en las emociones que sentimos, es decir, todo está conectado. No somos una única dimensión, cuando tienes en cuenta todas las dimensiones de la persona es cuando te vas a sentir bien.

23. En las recetas de tu libro no se defiende la dieta disociada.

La dieta disociada no tiene fundamento científico: dice que no mezcles alimentos, y en realidad lo que se ha demostrado es que cada persona tolera los alimentos de una forma diferente. Esa teoría de no mezclar hidratos de carbono con proteínas sería imposible porque todos los alimentos tienen hidratos de carbono y proteínas, unos tienen más de uno y otros más de otros. Cuando me preguntan por la fruta yo digo que mejor sola, para merendar y a media mañana. A la mayoría de las personas les sienta mejor así, pero también hay veces, sobre todo en los niños, que si no les acostumbras a tomarla de postre, no se la toman en todo el día.

24. Ya sé que el alcohol es malo, pero si uno sale de fiesta muy de cuando en cuando… ¿Es malo excederse tomando alcohol, por ejemplo, una vez cada tres meses?

Mi hijo dice que “el día de vez en cuando” está bien pasarse, jeje. Si a ti emocionalmente te sienta bien hacer ese exceso de vez en cuando, no pasa nada. Las últimas investigaciones dicen que aunque sea una única consumición de alcohol al día puede aumentar el riesgo de cáncer. Es verdad que se recomienda cuanto menos , mejor. Pero también es cierto que en algunos centenarios se ha visto que tomaban de vez en cuando alcohol, sobre todo vino, propio de la dieta mediterránea. Si te excedes una vez cada tres meses, pero lo compensas con buena alimentación y haces ejercicio físico, no creo que pase nada.

25. ¿Lo de que una copita de vino al día es recomendable ya no es tan seguro?

Yo misma hablaba en mi primer libro de que era saludable, pero las últimas investigaciones nos dicen que si lo eliminamos totalmente, mejor.

26. A veces el problema no está en no comer sano, sino en comer más de la cuenta. A algunas personas les sucede esto por un patrón o hábito familiar al que están acostumbradas desde hace años. O se quedan muy llenos o se sienten que no están saciados. ¿Tienes algún truco para eso?

Uno de los trucos puede ser antes de comer beber mucha agua, pues así ya te sientes más saciado. Si desayunas un desayuno rico en fibras como podría ser el que proponemos en el libro, con las semillas, los copos de avena, también te vas a sentir saciado. La fibra nos sacia y de esa forma tenderemos a comer menos. Esto no se recomienda a los enfermos con cáncer, porque ya tienen poco apetito.

27. ¿Es bueno comer pan?, ¿cuál es la mejor opción?

El pan cuanto menos, mejor. Y desde luego integral. Siempre es mejor que el cereal esté en grano entero, arroz, quinoa, trigo zarraceno… El pan es un cereal molido, por lo que si es integral mucho mejor que el pan blanco. El problema es que incluso el integral al hornearlo por encima de los 180 grados también se forman sustancias no del todo recomendables.

28. ¿Envejecer con salud depende en gran medida de nosotros?

Sí, por supuesto. Hay gente que tiene la suerte de heredar supergenes, hay familias muy longevas. Pero los que no tenemos la suerte de heredar esos genes, podemos modificar nuestros genes: se modifican con buena alimentación y un estilo de vida saludable. Se ha demostrado que si seguimos una alimentación saludable, practicamos ejercicio físico y mantenemos una actitud positiva y hacemos cosas buenas por los demás como labores de comunidad, y encontramos ese ikigai, ese propósito de vida, esa motivación para levantarnos cada día, podemos vivir más y sobre todo mejor.

29. Relacionado con el “de vez en cuando”. Hay gente que dice “mejor pizza de vez en cuando”. Pero , puestos a elegir, ¿es mejor no tomarlo nunca o tomarlo de vez en cuando?

Lo ideal sería no tomarlos nunca, pero es bueno que el día que los tomes por lo que sea (por un motivo social, porque se da el caso, porque quieres…), no te sientas mal por ello. Porque si te lo tomas y encima te torturas… Yo de vez en cuando me permito esas licencias, claro, porque además tengo niños y a veces me dicen: “Mamá, ¿por qué no somos como los demás?” (risas). Lo que sí hago, cuando tengo que comer fuera, es mirar muy bien la carta para intentar elegir una opción saludable con antelación, e intento que esos días sean los menos posibles.

30. Si en el pasado hemos metido mucho la pata, ¿el cuerpo se regenera? Porque claro, uno no sabía antes lo que ahora sabe…

Lo ideal es que cuanto antes empecemos a comer bien, mejor. Esto es una carrera de fondo. Pero con respecto a lo que me preguntas, depende si tienes sobrepeso o no. Tú no tienes sobrepeso, así que no tienes de lo que preocuparte, jeje. En los michelines se acumulan los tóxicos. Un buen motivo para perderlos es eliminar peso.

31. ¿Crees que es recomendable tomar lácteos?

Uno o dos al día. Es mejor quitar la leche y si vas a tomar lácteos que sean yogur y queso.

32. ¿Qué alimentos nos conviene evitar para aumentar mucho las posibilidades de mantenernos sanos hasta los 100 años o más?

Conviene evitar las bebidas azucaradas y cambiarlas por agua, los alimentos azucarados, la bollería industrial, la pastelería, todo lo que contenga aceite de palma, la carne roja, el embutido, la carne procesada, las harinas refinadas, el pan blanco, frituras, parrillas, barbacoas y productos ultraprocesados, es decir, todo lo que viene empaquetado para meter en el microondas.

*** Y ADEMÁS… no te pierdas este vídeo con la maravillosa historia de Odile Fernández