Amigo: amemos cada día como el regalo que cada día es. 

Debemos esforzarnos por ser plenamente conscientes cada día. 


Cuando te haces consciente del amor que hay en lo cotidiano, estás presente y empiezas a sentir agradecimiento en tu corazón. Sientes agradecimiento hacia el universo, hacia ti, hacia los demás. Tu corazón se llena de júbilo y de amor. 

La vida no para de hacernos regalos. Pero hay que abrir los ojos para verlos. 

Estrella se ha ido con su preciosa familia a Eurodisney y me ha dejado durante cinco días a Coco, su cachorrito. Ahora escribo sintiendo su cuerpecito y su corazón y su alma, junto a la mía. 


Estoy muy orgulloso de Teo, porque es tan sabio que se acerca solo un poco, lentamente, para hacerse su amigo sin que le tenga miedo. Y cada vez están más cerca. 

La vida es tan mágica que no deja de sorprenderme. 

Podría parecer que le estoy haciendo un favor a Estrella, pero lo cierto es que ella también me lo está haciendo a mí. Por su confianza, por pedirme ayuda, por quererme, por traerme a su precioso perrito.

Es tan pequeñito. 

Amigo: amemos cada día como el regalo que cada día es. 
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