Cómplice:
La felicidad siempre está ahí. Siempre. Puede que no la veas, puede que no la sientes, puede que estés capturado por tus pensamientos de resistencia, pero la felicidad está. Lo que impide que la experimentes, repito, son tus pensamientos de resistencia.
Te pondré un ejemplo para que lo veas más fácil:
Lo mismo pasa con las estrellas por la noche. Cuando está nublado o hay contaminación, no puedes ver las estrellas. Pero las estrellas están ahí.
Son nuestras propias limitaciones las que hacen que no podamos ver las estrellas.
Si tuviéramos unos ojos (intérpretes) capaces de atravesar las nubes y la contaminación, sí las veríamos.
Cuando no puedas sentir la felicidad, acuérdate que sigue estando ahí. Eso te ayudará a seguir confiando. Y la confianza te lleva a la felicidad.
Eso es todo por hoy.
Quería que supieras, que independientemente de lo que estés atravesando, tienes la felicidad, contigo.
Por cierto, estoy preparando un curso web de afirmaciones. Para enseñarte a hacer afirmaciones y que tengas muchísimas, para entrenar la mente siempre que quieras.
Feliz día
Curro Cañete